miércoles, 17 de agosto de 2011

Un minuto de silencio

Cada día se crean miles y miles de cuentas de blog, como esta, vocesinteresantes. Solo una pequeña minoría llegarán a ser populares, otro poco será seguido entre amigos y la inmensa mayoría tendrán 3 entradas y caerán en el olvido. Esto pasa pero la gran parte de la gente no se da cuenta. Desde aquí pido compasión por estas cuentas olvidadas y pido un minuto de silencio por todas ellas. No las abandones, ellas no lo harían.

Querido Raúl de dentro de 10 años

Hace un tiempo vi en la serie "Cómo conocí a vuestra madre" cómo uno de los protagonistas se hace una carta para que la pueda leer cuando sea mayor, en este caso haré lo mismo pero con un toque de humor.

Querido Raúl del año 2021. He de suponer que estarás a punto de cumplir los 30 años (si el fin del mundo todavía no ha hecho acto de presencia) Con 29 años deberías haber acabado tus estudios, pero seguro que antes de acabarlos habrá una reforma educativa que te mareará mucho, ten mucho cuidado. Pero no tengas prisa, porque hasta dentro de unos 10 años más no encontrarás trabajo (Por cierto, escribe otra carta para dentro de 10 años más para que el Raúl de los 39 años sepa que es mentira, que o de camarero o nada)
Si todo ha ido bien, estarás con un cuerpo envidiable de 10 años de gimnasio y será natural porque nunca te habrás tomado ningún tipo de sustancia. Si no estás casado no te preocupes, porque todavía no tienes trabajo. Sin prisa, disfruta la vida. He de reincidir en que deberías estar acabando tus estudios, por no decir haberlos acabado. Y tengo que recordarte que el cortafiambres lo carga el diablo y no lo debes de usar jamás. En la televisión, que será en 4D, verás series sucedáneos de Friends, Cómo conocí a vuestra madre... Y es posible que se vuelva a relanzar Friends hecho a ordenador pero con gráficos muy reales. Es un gran avance. También deberías tener el móvil-ordenador-radio-televisión-ebook-PlayStation5-GPS-puntero laser-alcoholímetro-cámara-sacacorchos-tarjeta de crédito-DNI-carnet de conducir-cepillo de dientes-palillo-condón. No te habrá costado nada porque Google está que lo regala de tanto dinero que tiene. Por último debo decirte una vez más que deberías haber acabado los estudios, enserio, que el horno no va a estar para bollos. Un enorme abrazo a través del espacio y del tiempo... tú yo del pasado... Raúl

martes, 16 de agosto de 2011

Crítica de una película: Big Nothing

Hoy haré la crítica de una película que vi el pasado domingo cuyo título es "Big Nothing"


Esta película rodada en 2006, cuyo director y co-guionista es Jean-Baptiste Andrea, trata sobre un padre de familia, Charlie (David Schwimmer que no es otro que Ross en Friends). Este hombre intentará volver a ponerse sus pantalones ya que es doctor sin trabajo y ha escrito un libro que nadie quiere publicar. El sustento familiar lo proporciona su mujer, que es una policía, y Charlie no se siente tranquilo, por lo que busca un empleo como operador telefónico en asistencia técnica de una gran empresa. Allí conocerá a Gus, que consigue engatusarle para un plan que les llevará a ser ricos a base de extorsiones. En sus andaduras les compañará también Josie, exligue de Ross. El trío empezará con un golpe en teoría fácil a un sacerdote pero el plan se tuerce desde el principio de forma abrupta obligandoles a realizar cambios continuos en el plan, llevandoles a extremos que ni se imaginaban cuando empezaron, con un final que no se espera nadie.


Una película simple, que combina la intriga con humor negro, pero a la vez entretenida y con una historia enrevesada pero bien trabajada, con muchos giros argumentales y su apoteosis final. Es una película para mi fácil de ver y que el espectador va a disfrutar. La recomiendo para todos aquellos amantes del cine que no la hayan visto y para aquellos que quieren ver una película pero no se deciden por cuál. 







lunes, 15 de agosto de 2011

Errores y la experiencia

Durante este pasado fin de semana he sido obsequiado con el regalo del tiempo y la soledad. He podido reflexionar sobre las cosas, recapacitando mis acciones pasadas y solo he podido llegar a unas simples verdades. El pasado es pasado, no puedes cambiarlo. Si has cometido algún error es de todo menos malo, porque de los errores se aprende. Y también que el hombre no se rige por la razón sino por el corazón, como famoso filósofo dijo. Si has cometido un error, por gordo que haya sido, no tienes que preocuparte porque forma parte del pasado y solo hay que mirar hacia delante, porque si solo sabes martirizarte sobre el pasado y no miras adelante... te pegarás de morros con cualquier cosa que se oponga en tu camino. Así que nada de remordimientos y más preocuparse por el futuro inmediato para poder vivir la vida

sábado, 13 de agosto de 2011

Soledad

Me despierto en medio de la nada. Tumbado boca arriba. Veo una bola roja en un cielo negro. He de suponer que es el Sol a través de las nubes de polvo y ceniza que llenan por completo el cielo. Es un nuevo día en este páramo dantesco  de calor y humedad. De ambiente cargado y tormentas. De lejos oigo los truenos a causa del choque de las energías positiva y negativa que surcan el aire. Han pasado tres meses desde el incidente y parece que todo está más relajado. Cada noche sueño con los gritos de la gente, con la agonía y el sufrimiento que ha supuesto el fin de una era. En estos momentos me cambiaría por cualquier cadáver que veo a diario enterrado en una fina manta de ceniza y polvo. es imposible vislumbrar la vida a mi alrededor, porque no existe. Si no fuera por los relámpagos y el viento, todo estaría en calma. No comprendo cómo puedo seguir vivo sin agua, sin comida y a unos 50 o 60 grados de temperatura ambiente. Ni si quiera ha sobrevivido el hombre más fuerte del mundo. No entiendo cómo es posible que después de un infierno, mi cuerpo no se haya corrompido más que por algún par de heridas y manchas de polvo. El sudor es mi compañero de viaje.

No queda nada, ni el más mínimo resto de una civilización, más que cuerpos inertes. Algunos son solo polvo, porque se llevaron la peor parte. Otros simplemente se han momificado en piedra al instante. Los que se han llevado la peor parte son aquellos que se han ido muriendo poco a poco. En una semana murieron la gran mayoría de la población. A las tres semanas ya solo quedaba yo. No le busco lógica a lo sucedido, ni al increíble hecho de que siga con vida y tan campante. Simplemente vivo. Vago por lo que antes era conocido como la Tierra en busca de algo que sea útil. Algo que haya persistido a lo largo de estos meses. O simplemente, en busca de aferrarme al más mínimo halo de esperanza que me permita seguir con vida, aunque si el Apocalipsis no ha podido conmigo, no sé qué podrá.

Tal vez en el infierno estaría más a gusto, o incluso en el purgatorio. Es como un castigo por algo que haya hecho o una prueba para hacer algo. Pero no sé el qué. No logro encajar las piezas de este gran puzzle en el que se ha convertido el mundo. Antes me rompía la cabeza con cosas simples como el trabajo, lavar la ropa, hacer la comida, etc. Pero ahora es algo más simple pero a la vez más complicado. Sé que tengo que hacer algo pero no sé el qué debo hacer. No puedo repoblar la Tierra, soy el último y no hay mujeres. No puedo reconstruir nada, solo hay polvo. No tengo herramientas, no tengo materias primas. Casi no hay ni aire. Ni la más retorcida de las mentes habría podido maquinar tal tortura de vida. Sin embargo no siento el dolor, al menos físico.

Llevo caminando bastante tiempo en línea recta, sin rumbo pero a la vez esperando que haya un destino. Cada vez que me duermo por la noche espero no despertarme nunca, pero siempre acabo abriendo los ojos y viendo que nada ha cambiado. No he llorado pero quiero llorar. No me he derrumbado, pero por mucho que quiera sigo en pie. Debe de haber una fuerza que me empuja a seguir sin pararme, sin mirar atrás. No sé cuantos kilómetros he recorrido. No sé cuántos pasos habré dado. Solo sé que sigo en pie y que debo encontrar lo que quiere que le encuentre. La esperanza de que haya algo es mi motor. La esperanza de que haya alguien como yo es mi corazón. Tal vez, y solo tal vez, logre acabar mi misión y poder descansar.



El fin del mundo... otra vez...otra vez

Después de muchas semanas de parón (o mejor dicho meses) he reunido la sabiduría suficiente como para retomar una de mis tantas aficiones que es escribir. Hemos sobrepasado el ecuador del verano y durante tanto tiempo de parón me ha dado para reflexionar sobre la posición de la humanidad sobre la Tierra.

El 22 de diciembre del 2012 se acerca, y con él hay un mínimo temor de la población que crece, gracias a las profecías demasiado exactas de los Mayas. Pero en verdad el temor viene por la famosa película "2012", con el trágico apocalípsis de catástrofes que sufre el mundo. Pero los Mayas no dicen que sea ese el fin del mundo sino que habrá un gran cambio. Ellos creían mucho en los ciclos del Sol. El sistema solar giran en la galaxia como los planetas en el sol, y en el 2012 se cierra el año solar.

Puede que simplemente sea eso, que como acaba el año solar, pues también se acaba el calendario para los Mayas. Pero en mi opinión el verdadero fin del mundo, la verdad, no está ahí fuera. Se dice que puede ser el meteorito Apofis, el planeta X, una erupción solar, que la Tierra se pare... Pero estamos dando demasiada importancia al mundo externo y no nos paramos a mirar lo que pasa en nuestro interior.

Desde hace años el odio y el rencor han ido aumentando su grado hasta llegar a cotas que hace medio siglo no habríamos ni imaginado. El terrorismo y la crisis financiera son solo un puntito. Desde principios de año se ha visto como han ido aumentando las revoluciones del norte de África y han pasado a Europa. En España y Grecia es clarividente lo que quieren expresar los indignados, por culpa del sistema electoral, la crisis económica y varias decisiones de los gobiernos. Pero en Inglaterra ha ido a más y han llegado a haber muertos. Mientras, al otro lado del charco, la primera potencia mundial se hunde en un mar donde no hay ni un solo billete. "¿A dónde habrá ido el dinero?" Eso es lo que se pregunta todo el mundo.

Si nos damos cuenta, nuestra sociedad ha cambiado demasiado en estos años. No existía tanto odio ni violencia y todo se refleja en la tele. Cada vez son más los programas basura (que ya he criticado con anterioridad), las películas sangrientas y sin motivo alguno de cultura...

Estamos en un mundo donde el odio acabará con nosotros, y puede que no sea con bombas ni armas sino con nuestras propias manos y nuestras propias palabras. El mundo no tiene los días contados, pero la humanidad sí.